¿Qué -p-s-i-c-o-análisis, una erotología mutante?
Interzonal

Fecha próxima
2 julio 2026 - Montevideo
Propone: La Interzona MVD
Responsable de La Interzona MVD: Mauro Marchese Devincenzi
Todas las fechas
2 julio 2026
Argumento
Seminario – Taller 2026
¿Qué psicoanálisis, una erotología mutante?
El psicoanálisis es una erotología mutante,
una erotología mediadora:
eros que transforma a eros.
Jean Allouch
En el N° 50 de me cayó el veinte: Indisociablemente erótica y espiritual[1], aparece una entrevista a Jean Allouch realizada por Massimo Prearo en 2010[2]. En dicha entrevista, entre otras cosas, se señala una serie de tensiones: entre espiritualidad y moral, entre espiritualidad y religión, entre erótica y sexualidad, entre erotología de pasaje y psicoanálisis medicalizado.
Por otra parte, se sitúa una dimensión “indisociablemente erótica y espiritual” en la cual, según Jean Allouch, se inscriben una serie de experiencias entre las que se podría situar un cierto psicoanálisis o, más propiamente dicho, lo que él propone llamar spychanalyse.
Desde esta perspectiva que propone —no sin criticarlos o justamente desde una posición de alumno que implica una actitud crítica—, rescata a Freud y a Lacan como “lo menos mal ajustado a la locura” por proceder de un modo que describe como sigue: “no sé, pero, al dirigirme de cierta manera a otro, un saber puede surgir y cambiar las cosas, las del otro y las mías a la vez”. Es de hacer notar que esta concepción del análisis que defiende y propone, no refiere solamente a cambios del lado del analizante sino que incluye mutaciones posibles también del lado del analista. Cabe señalar además que la relacionará con una posición de trabajo sostenida, en otro campo, por Michel Foucault y los suyos: “Foucault y sus amigos no procedieron de manera diferente en el momento del GIP[3]”.
La sexualidad queda cuestionada también por ser un obstáculo para tomar en cuenta la cuestión de la subjetivación —el último Foucault—, mientras se propone que la erótica, por el contrario, podría quizás abrirle ampliamente las puertas.
Importa tener en cuenta que, en un punto, el saber del que se trata no depende de nadie, no le debe nada a lo que cada cual —incluyéndose Allouch mismo y sus autores favoritos— “pudiera pensar, elucubrar, parlotear o espetar”.
Ya en 1998 Allouch había planteado que la experiencia analítica es de orden erótico, produciendo, en quien se presta a ella, una modificación de los “emplazamientos de la libido”, como decía Freud[4].
El recorrido de lecturas que proponemos, a partir de esta entrevista y de este número de mcv, nos llevará en un momento u otro a revisitar el tan mentado artículo “Acoger los gay and lesbian studies”[5]. Se trata de dar acogida a un saber y a un trabajo crítico y creativo que no, por venir de otro campo y de otras experiencias, resulta ajeno a la interrogación analítica. Por el contrario, en más de una ocasión, podrá resultar orientador allí donde el psicoanálisis adaptativo o medicalizado —aquel que ostenta un saber casi inamovible y pasible de ser aplicado— se ha perdido respecto de una erótica que podamos reconocer como contemporánea. No se trata de la fusión de ambos campos sino de realizar el cruce donde el psicoanálisis se hace posible y deseable. ¿Para qué querríamos un psicoanálisis que ya “se las sabe todas”? ¿Qué efectos tendría en la tan manida escucha analítica una posición de dominio sobre el saber de la opacidad sexual?
“Con respecto al psicoanálisis, el campo gay y lesbiano está dividido”, nos decía Allouch, “algunos, como Teresa de Lauretis, Leo Bersani, Judith Butler, Lee Edelman, Diana Fuss, Earl Jackson, Tim Dean, Mario Mieli, entre otros, encuentran en él elementos de saber susceptibles de ser útiles, mientras que otros, empezando por David Halperin, se dedican a poner al descubierto un modo de subjetividad gay sin recurrir en absoluto al psicoanálisis, incluso alzándose en contra del discurso psicoanalítico, no sin excelentes razones o, más exactamente, contra un saber psicoanalítico considerado como algo dado y susceptible de ser aplicado.”[6]
El rescate de Lacan que Allouch realiza, abre a su vez una hiancia en el llamado campo lacaniano. Su posición de lectura, su posición de alumno[7], produce un Lacan que dista mucho de aquel de quien se dice que ha consolidado un sistema de pensamiento, e implica una serie de actos y posiciones a advenir.
“Sea como sea, quizás sea ahí, en esas declaraciones, en esas tomas de posición que aún se esperan, donde Lacan podría ser útil. La distinción hombre/mujer, en efecto, la puso seriamente en jaque; la relación sexual, la desmanteló; y también su objeto a minúscula podría interesarnos para repensar la erótica desde un punto de vista a la vez minoritario y específico.”[8]
Para trabajar, pensar y seguir produciendo este punto de vista minoritario y específico es que hacemos esta invitación y proponemos este dispositivo.
“El psicoanálisis: una erotología de pasaje pareció un buen título de apertura, porque no escamotea esa “opacidad sexual” a propósito de la cual Lacan declaraba, cuando alcanzaba además el fin de su camino, el 13 de enero de 1976, que a partir de ella todo debía ser retomado desde el principio. Proferir los dos nombres de “hombre” y de “mujer”, hablar de “la diferencia sexual”, tener en cuenta una “bisexualidad” es ya en efecto resolver, ilusoriamente, el problema erotológico que pretendemos tratar.”[9]
Notas al pie:
[1] Me cayó el veinte. Revista de psicoanálisis. Hacia otra época, N° 50 Indisociablemente erótica y espiritual, Editorial me cayó el veinte, Ciudad de México, invierno de 2025.
[2] Massimo Prearo, “Identidad, sexualidad, espiritualidad. Entrevista con Jean Allouch”, tr. Jaime Ruíz Noé, me cayó el veinte N° 50, op. cit., pp. 11 – 28.
[3] Groupe d’Information sur les Prisons (GIP), iniciativa fundada por Michel Foucault y otros intelectuales franceses en 1971. Su objetivo era dar voz a los prisioneros, visibilizar las condiciones de las cárceles en Francia y cuestionar el sistema penitenciario como una forma de control social. El GIP operaba desde una postura de no saber a priori, es decir, no imponiendo una verdad o solución preconcebida, sino permitiendo que el saber surgiera de los propios actores implicados (los presos) a través de su discurso. Nota de los editores, me cayó el veinte N° 50 op. cit., p. 12.
[4] Cfr. Jean Allouch, El psicoanálisis, una erotología de pasaje. Erotología analítica I, tr. Silvio Mattoni, Edelp, Cuadernos de Litoral, 1998 y Ediciones Literales, 2017.
[5] Jean Allouch, “Acoger los gay and lesbian studies”, Litoral, nº 27: La opacidad sexual, Córdoba, Edelp, 1999, pp. 171 – 183.
[6] Massimo Prearo, “Identidad, sexualidad, espiritualidad. Entrevista con Jean Allouch”, op. cit., p. 19. El subrayado es nuestro.
[7] Cfr. Jean Allouch, Jacques Lacan y su alumno erizo, tr. Lucía Rangel Hinojosa, Editorial me cayó el veinte, Ciudad de México, 2021.
[8] Massimo Prearo, “Identidad, sexualidad, espiritualidad. Entrevista con Jean Allouch”, op. cit., p. 20.
[9] Jean Allouch, El psicoanálisis, una erotología de pasaje. Erotología analítica I, tr. Silvio Mattoni, Edelp, Cuadernos de Litoral, 1998 y Ediciones Literales, 2017, pp. 11 – 12.
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El dispositivo propuesto contará con al menos dos espacios diferentes de trabajo. Por un lado, funcionará un taller de lectura de frecuencia quincenal.
Por otro, un espacio de seminario abierto a un mayor público, algún/os sábado/s en el año.
Un tercer espacio posible lo constituiría algún/os encuentro/s de agitación interzonal, por Zoom (Córdoba, Rosario, Buenos Aires, Asunción, Ciudad de México, Montevideo).
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Taller de lectura
Frecuencia: quincenal, 1º. y 3º. jueves de cada mes, 20:30h.
Inicia el 2 de julio de 2026.
Coordina: Mauro Marchese
Bibliografía mínima de inicio:
Vera Salaberry, Romina Moreira, María Agustina Fariña, Medianeras /001. Entre la ficción y la verdad: Una lectura
psicoanalítica.
Massimo Prearo, “Identidad, sexualidad, espiritualidad. Entrevista con Jean Allouch”, me cayó el veinte. Revista de psicoanálisis. Hacia otra época… nro. 50. Indisociablemente erótica y espiritual, pp. 11-28.
Diego García, “Jean Allouch: cuarenta años de dejarse aleccionar”, mcv nro. 50, pp. 39-50.
Jaime Ruíz Noé, “La apuesta erotológica de Jean Allouch”, mcv nro. 50, pp. 51-66.
Guy Casadamont, “Foucaultiano el análisis, ¿de veras?”, mcv nro. 50, pp. 29-38.
Jean Allouch, El psicoanálisis, una erotología de pasaje. Erotología analítica I [1998], tr. Silvio Mattoni, Ediciones Literales, Córdoba, 2017.
Jean Allouch, “Acoger los gay and lesbian studies”, Litoral, nro. 27: La opacidad sexual, Córdoba, Edelp, 1999, pp. 171-183.
Jean Allouch, El sexo del amo. El erotismo desde Lacan, tr. Silvio Mattoni, Ediciones Literales, Buenos Aires, 2001.
Georges Bataille, El erotismo [1957], trs. Antoni Vicens y Marie Paule Sarazin, Tusquets Editores, Buenos Aires, 2015.
Georges Bataille, Historia del ojo [1967], tr. Antonio Escohotado, Tusquets Editores, Barcelona, 1978.
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Instancia de seminario
Intervendrán:
Diego García, Jaime Ruíz Noé, Soledad Sosa, Gustavo Castellano y Mauro Marchese.
Habrá otrxs invitadxs llegado el momento.
Unas veces funcionará como seminario propiamente dicho, otras como jornada con más de una intervención.
Bibliografía mínima de inicio:
La misma referida más arriba y una más amplia que se confirmará previo a cada instancia.
Frecuencia: No previamente determinada, se irá definiendo según el ritmo y las interrogantes que se vayan produciendo en el taller de lectura y en el grupo de trabajo de coordinación de las actividades.
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Otras instancias
Interzonal: la idea es convocar desde varias ciudades, con algunxs de lxs mismxs organizadorxs del seminario ¿Qué sería una transfobia de orientación lacaniana?, de Jaime Ruíz Noé, en Montevideo, y del Taller de agitación interzonal, preparatorio de dicho seminario.
Se realizarán instancias públicas por Zoom, algún/os sábado/s en el año, con el propósito de reunir diferentes grupos de —por ahora— México, Rosario y Montevideo, además de otrxs que quieran sumarse.
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Propone: La Interzona MVD
Responsable de La Interzona MVD: Mauro Marchese Devincenzi
Contacto: [email protected]
Créditos de las imágenes: A izquierda, detalle de «L’Estasi di Santa Teresa», de Gian Lorenzo Bernini, misma imagen que aparece en la tapa de varias ediciones de L’Érotisme, de Georges Bataille. A derecha, fotograma de «Belle de jour», de Luis Buñuel: chica burguesa, casada, acepta satisfacer a cliente oriental según ese misterioso objeto, invisible en la caja para el espectador. Abajo, manifestantes de Act Up-Paris realizando un «die-in» —simulacro de muerte— contra el silencio sobre el SIDA, Rue de Rivoli, años 90s, tomada de Liberation, 20/08/2017, en línea, capturada por Patrick Zachmann.


